Los proveedores petroleros plantearon la necesidad de preservar y fortalecer la cadena de valor local frente al escenario de apertura que atraviesa la actividad hidrocarburífera.
El sector consideró que la coordinación entre las empresas operadoras de petróleo y gas y sus proveedores será determinante para sostener la competitividad de las compañías nacionales.
El planteo apunta a mantener las capacidades desarrolladas por la industria local y, al mismo tiempo, generar condiciones que permitan ampliar su participación en los proyectos energéticos.
La articulación entre ambos segmentos de la actividad aparece como un factor central para potenciar el entramado productivo vinculado con el petróleo y el gas.
Con información de EconoJournal.


