Vaca Muerta exhibe una diferencia cada vez más marcada entre la productividad de los pozos individuales y el volumen total de los bloques. Las perforaciones más recientes alcanzan caudales iniciales récord, pero las áreas con mayor producción dependen de una base amplia de pozos maduros y de una infraestructura desarrollada.
En el petróleo no convencional, YPF concentra cerca del 51% del shale argentino, con un promedio de 320.500 barriles diarios. Loma Campana, La Amarga Chica y Bandurria Sur son sus principales áreas productivas, aunque la compañía ubicó solo dos pozos entre los diez de mayor rendimiento individual, ambos en La Angostura Sur.
El máximo caudal unitario correspondió a Pluspetrol, cuyo pozo PCN.Nq.BdC-1008(h), en Bajo del Choique-La Invernada, llegó a 2.639 barriles diarios durante su primer mes completo. Pampa Energía sumó dos perforaciones de Rincón de Aranda con picos superiores a 2.200 barriles, mientras que Phoenix Global Resources incorporó pozos de Mata Mora Norte y Confluencia Norte.
En gas, YPF lideró el ranking de pozos individuales con una perforación de Rincón del Mangrullo que alcanzó 1,23 millones de metros cúbicos diarios. Pampa Energía aportó tres pozos de Sierra Chata y Pan American Energy otros tres de Aguada Pichana Oeste. Pluspetrol completó la lista con una perforación de La Calera.
El liderazgo por bloque mantiene otra configuración. Fortín de Piedra, operado por Tecpetrol, produjo 20,3 millones de metros cúbicos diarios, seguido por La Calera, de Pluspetrol, con 13,4 millones, y Aguada Pichana Este, de TotalEnergies, con 11,6 millones. En petróleo, Loma Campana continúa entre las áreas de mayor volumen.
La diferencia se explica por la declinación inicial de los pozos no convencionales y por las estrategias de desarrollo. Ocho de los diez pozos petroleros más productivos tenían seis meses o menos de operación, mientras que siete de los diez mejores registros gasíferos habían sido conectados durante los tres meses previos al invierno. Los nuevos diseños, con ramas horizontales más extensas y mayor intensidad de fractura, priorizan altos caudales iniciales; los bloques maduros, en cambio, sostienen el abastecimiento mediante escala y continuidad.
Con información de Mejor Energía.


