Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum avanzan con las obras terrestres destinadas a respaldar el desarrollo offshore Sea Lion en Puerto Argentino, en las Islas Malvinas. El emprendimiento contempla la producción de petróleo en el primer trimestre de 2028.
Las instalaciones incluyen futuras plantas de almacenamiento y el uso de un muelle existente para atender a los buques de apoyo. Además, las compañías prevén levantar un hotel con capacidad para 160 personas y construir un helipuerto para trasladar trabajadores hacia la plataforma ubicada en el mar.
Sea Lion se encuentra a unos 220 kilómetros al norte de las islas. Navitas posee el 65% del proyecto y actúa como operadora, mientras que Rockhopper controla el 35%. Ambas empresas fueron declaradas ilegales por la Argentina, en el marco de la normativa que exige autorización nacional para explorar y explotar hidrocarburos en la plataforma continental argentina.
Las compañías ya contrataron una unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga. La instalación estará vinculada con pozos de aproximadamente 2.500 metros de profundidad, perforados sobre el lecho marino a unos 450 metros de la superficie. El proyecto alcanzó el año pasado la decisión final de inversión.
La primera etapa requeriría una inversión cercana a US$ 1.800 millones y apunta a una producción inicial de 55.000 barriles diarios. Los planes de las empresas contemplan elevar ese volumen hasta 180.000 barriles por día. La operación demandaría al menos 260 trabajadores, una cifra equivalente a cerca del 8% de la población actual de las islas.
El desarrollo es presentado por sus impulsores como una fuente potencial de ingresos fiscales y regalías para el gobierno británico en las islas. Su impacto final dependerá de la concreción del proyecto y de la evolución del precio internacional del petróleo.
Con información de El Destape — Economía.