La industria global del gas natural licuado (GNL) se encamina hacia una etapa de fuerte expansión, impulsada por la demanda asiática, la seguridad energética y el rol del gas como combustible de transición. Un análisis de Thunder Said Energy estima que la capacidad mundial podría superar las 1.100 millones de toneladas anuales hacia 2050, más del doble del nivel actual.
El escenario proyectado contempla inversiones de hasta US$ 60.000 millones por año en nuevas plantas de licuefacción entre 2026 y 2030. La demanda crecería a un promedio del 6% anual hasta alcanzar 760 millones de toneladas anuales en 2035, lo que exigiría sumar cerca de 30 millones de toneladas de capacidad cada año durante la próxima década.
El GNL representó el 13,5% del consumo mundial de gas en 2023 y podría acercarse al 25% a mediados de siglo. En 2025, la producción global llegó a unas 430 millones de toneladas anuales. Estados Unidos concentró el 26% de las exportaciones, seguido por Qatar, con el 19%, y Australia, con el 18%.
La interrupción de suministros y los conflictos geopolíticos modificaron las prioridades de los compradores internacionales, que ahora otorgan mayor importancia a la continuidad del abastecimiento, los contratos de largo plazo y la diversificación de proveedores. Esta tendencia abre oportunidades para nuevos exportadores, entre ellos Argentina, Mozambique, Tanzania, Papúa Nueva Guinea, Timor y Omán.
El informe advierte que una menor disponibilidad de gas asociado en Estados Unidos podría elevar los costos marginales y mejorar la competitividad de proyectos en otras regiones. Para una nueva planta, calcula una inversión cercana a US$ 900 por tonelada anual de capacidad y un margen aproximado de US$ 4 por millón de BTU para alcanzar una tasa interna de retorno del 10%.
Argentina aparece entre los países con mejores condiciones para captar parte de ese flujo inversor. Los proyectos Argentina LNG, impulsado por YPF, Southern Energy FLNG y los acuerdos con Eni y ADNOC apuntan a convertir el gas de Vaca Muerta en exportaciones de gran escala durante la próxima década. La consultora estima que el desarrollo conjunto podría generar exportaciones superiores a US$ 15.000 millones anuales cuando el sistema opere a plena capacidad.
Con información de Mejor Energía.


