Los récords se volvieron costumbre en Vaca Muerta. Pero detrás de cada nueva marca hay indicadores concretos que muestran el ritmo de expansión de la industria energética argentina, incluso en un contexto internacional adverso.
Según un informe de RICSA ALyC, junio cerró con 2.760 etapas de fractura completadas, el mayor nivel registrado hasta el momento para el shale argentino. La cifra implica una suba del 11,1% respecto de mayo y del 40% interanual, y se dio a pesar de la caída que sufrió el precio internacional del petróleo tras la distensión temporal en Medio Oriente.
YPF lidera, Pampa Energía suma un hito regulatorio
YPF volvió a encabezar la actividad con 1.392 etapas, la mitad del total del mes. La siguieron Pluspetrol, con 443 etapas, y Pampa Energía, con 339, concentradas principalmente en el bloque Rincón de Aranda.
Pampa Energía protagonizó además uno de los hitos regulatorios del mes: se convirtió en la primera operadora en desarrollar un proyecto de upstream petrolero bajo el RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones). La aprobación habilita el desarrollo de Rincón de Aranda, con una inversión proyectada de US$ 4.500 millones, el primer proyecto de exploración y producción de petróleo incorporado al régimen desde que este amplió su alcance al segmento upstream.

El plan contempla:
- Recuperación de 305 millones de barriles durante la vida útil del proyecto
- Exportaciones por unos US$ 17.000 millones en los próximos 30 años
- Producción máxima de 45.000 barriles diarios en 2027
Infraestructura: gasoducto y planta de líquidos avanzan
El mes también trajo novedades en infraestructura. TGS confirmó la ampliación del Gasoducto Perito Moreno, que sumará 14 millones de metros cúbicos diarios adicionales con una inversión cercana a US$ 780 millones.
A eso se suma el avance del proyecto de procesamiento de líquidos NGLS Tratayén, con inversiones estimadas en US$ 3.000 millones, donde YPF ya confirmó su rol como proveedor de gas.
Exportaciones energéticas: superávit récord
El comercio exterior también reflejó el buen momento del sector. En junio, las exportaciones energéticas dejaron un superávit de US$ 1.543 millones, el mayor saldo mensual de la historia, que explicó el 44% del superávit comercial total del país (US$ 3.504 millones, también un récord).

El contexto internacional: Ormuz, alto el fuego y nueva escalada
Mientras el sector local consolidaba estos avances, el mercado internacional de crudo volvió a mostrarse volátil. Tras casi cuatro meses de conflicto vinculado al Estrecho de Ormuz, Estados Unidos e Irán alcanzaron un alto el fuego el 17 de junio, lo que permitió una rápida corrección de precios: el Brent cayó desde US$ 98,29 hasta un mínimo de US$ 70,16 el 26 de junio, y cerró el mes en torno a los US$ 71-73.
La calma duró poco. Nuevos ataques estadounidenses sobre territorio iraní y la revocación de la licencia que permitía comercializar crudo iraní devolvieron la tensión al mercado durante julio, llevando al Brent de nuevo a niveles de US$ 76-78, su valor más alto desde fines de junio.
Según los especialistas en Energía de RICSA ALyC, julio arrancó con una nueva escalada geopolítica en paralelo a una expansión sostenida del sector energético argentino: el RIGI sumó su primer proyecto upstream petrolero, Vaca Muerta marcó un récord histórico de fracturas y Genneia dio el primer paso para cotizar en Wall Street.


