Las proyecciones forman parte de la Encuesta Anual de Metales Preciosos 2026
Tras un bienio excepcional, el mercado de los metales preciosos entra en 2026 con expectativas explosivas y un nivel de volatilidad que mantiene en vilo a inversores, bancos centrales y analistas. Oro, plata, platino y paladio no solo vienen de marcar máximos históricos, sino que —según los principales especialistas del sector— aún tendrían margen para escalar a niveles que hasta hace poco parecían improbables.
Las proyecciones surgen de la Encuesta Anual de Pronósticos de Metales Preciosos 2026, elaborada por la London Bullion Market Association (LBMA), que reunió a 31 referentes globales del mercado. El consenso es claro: el impulso continúa, aunque acompañado de riesgos crecientes.

Oro: refugio global y termómetro geopolítico
El oro volvió a consolidarse como el activo refugio por excelencia. Luego de haber superado sucesivamente los USD 3.000, 4.000 y 5.000 la onza entre 2025 y comienzos de 2026, los analistas proyectan que el metal amarillo mantendrá precios elevados durante todo el año.
El precio promedio estimado para 2026 ronda los USD 4.742 por onza, con escenarios que van desde los USD 3.450 hasta un extremo de USD 7.150. Más de tres cuartas partes de los analistas esperan que el oro supere los USD 5.000, y un grupo reducido no descarta que rompa la barrera de los USD 6.000 o incluso más.
Entre los factores que sostienen esta visión se destacan:
- La expectativa de tasas reales más bajas en Estados Unidos.
- La política monetaria más flexible de la Reserva Federal.
- La persistente compra de oro por parte de bancos centrales para reducir su exposición al dólar.
- Un escenario global marcado por tensiones geopolíticas y conflictos abiertos.
No obstante, aparecen señales de alerta: la demanda de joyería muestra retrocesos, algunos bancos centrales comienzan a moderar compras por precios elevados y el fuerte posicionamiento especulativo podría amplificar correcciones si cambia el clima financiero.

Plata: el metal industrial que desafía al oro
La plata se perfila como una de las grandes protagonistas de 2026. Tras multiplicar su valor en 2025, impulsada tanto por su rol financiero como por su uso industrial, los analistas estiman un precio promedio cercano a los USD 80 por onza, casi el doble del promedio del año anterior.
Los pronósticos más optimistas ubican a la plata cerca de los USD 160, mientras que el rango completo anticipado refleja un mercado extremadamente volátil. La presión alcista responde a:
- Déficits estructurales de oferta.
- Limitaciones en la producción minera.
- Creciente demanda asociada a la electrificación, la electrónica avanzada y las tecnologías vinculadas a la inteligencia artificial.
Sin embargo, los expertos advierten que los precios actuales ya generan tensiones: sectores sensibles al costo comienzan a retraerse y una eventual flexibilización comercial o mejora en el reciclaje podría moderar las subas.
Platino: volatilidad, China y una oferta frágil
El platino aparece como el metal con mayor dispersión de pronósticos. El precio promedio esperado para 2026 se ubica en torno a los USD 2.222, con proyecciones que oscilan entre USD 1.300 y USD 3.600.
El mercado se ve condicionado por:
- Problemas estructurales de oferta, especialmente en Sudáfrica.
- Mayor participación especulativa desde China.
- Cambios en la demanda industrial, en particular en el sector automotor.
La mejora en los niveles de reciclaje y una menor necesidad de catalizadores tradicionales podrían limitar el recorrido alcista, aunque la fragilidad del suministro mantiene latente el riesgo de saltos abruptos.
Paladio: entre la escasez y la transición energética
Para el paladio, la encuesta de la LBMA anticipa un precio promedio de USD 1.740, lo que implicaría una suba superior al 50% frente a 2025. El rango proyectado también es amplio, reflejo de un mercado dividido.
Los analistas más optimistas destacan posibles restricciones de corto plazo y disrupciones derivadas de políticas industriales. En la vereda opuesta, los escenarios bajistas se apoyan en:
- El avance de los vehículos eléctricos a batería.
- El aumento del reciclaje.
- La perspectiva de un retorno a superávits estructurales en el mediano plazo.
Un año de oportunidades… y riesgos
Como conclusión, los especialistas coinciden en que 2026 será un año de precios elevados, pero también de fuertes sobresaltos. El oro sigue liderando el interés global, mientras que la plata y los metales del grupo del platino aportan un componente adicional de volatilidad.
Según la encuesta, los principales motores del precio del oro este año serán:
- Riesgo geopolítico e incertidumbre global (21%).
- Compras de bancos centrales (17%).
- Política monetaria y tasas de interés en Estados Unidos (10%).
En un contexto internacional cada vez más fragmentado, los metales preciosos vuelven a ocupar un lugar central como activos estratégicos, aunque con la advertencia latente de que el mismo impulso que los llevó a máximos históricos puede amplificar las correcciones si el escenario cambia.


