Cargando clima...
Oficialcompra$1.470 /venta$1.520Bluecompra$1.510 /venta$1.530MEPcompra$1.520 /venta$1.521CCLcompra$1.575 /venta$1.576Criptocompra$1.569 /venta$1.573Tarjetacompra$1.911 /venta$1.976Riesgo país421pts

Europa impulsa las chances del GNL argentino y Vaca Muerta busca ganar escala

Un informe señala que la demanda europea de GNL puede abrir una oportunidad exportadora para Argentina, aunque exige infraestructura, financiamiento, controles ambientales y reglas estables.

La búsqueda europea de proveedores alternativos de gas natural licuado (GNL) abrió una posibilidad para que Argentina amplíe sus exportaciones energéticas. En ese escenario, Vaca Muerta aparece como un desarrollo con capacidad para abastecer parte de la demanda durante los próximos años.

Un estudio de Fundación Libertad y Friedrich Naumann Stiftung sostiene que el principal desafío no está en la disponibilidad del recurso, sino en transformar las reservas de shale gas en proyectos industriales y exportaciones sostenidas. Argentina cuenta, según el informe, con la segunda mayor reserva mundial técnicamente recuperable de ese tipo de gas.

Entre las obras consideradas estratégicas figuran los proyectos flotantes de Southern Energy, que prevén incorporar los buques Hilli Episeyo y MK II, además de iniciativas para instalar plantas terrestres de licuefacción con mayor capacidad.

El documento también destaca Argentina LNG, una iniciativa encabezada por YPF junto con Eni y XRG, vinculada con ADNOC. El proyecto contempla inversiones cercanas a los 20.000 millones de dólares y una capacidad estimada de producción de unos 12 millones de toneladas anuales. La decisión final de inversión se espera para 2026.

El acceso al financiamiento y una mejora de las condiciones macroeconómicas serán determinantes para reducir el costo del capital. A la vez, el mercado europeo exigirá desde 2027 certificaciones sobre medición y reducción de emisiones de metano, un requisito que ya comenzó a ser abordado por empresas que operan en Vaca Muerta.

El informe plantea además la necesidad de un marco regulatorio previsible, capaz de respaldar inversiones de largo plazo. La evolución de los proyectos en marcha definirá el ritmo con el que Argentina podrá consolidarse como proveedor internacional de GNL tras la caída de las compras europeas de gas ruso.

Con información de Mejor Energía.