El Banco Central no intervino el martes en el Mercado Único y Libre de Cambios y puso fin a una seguidilla de 135 ruedas con compras de divisas. Durante ese período, la autoridad monetaria había acumulado aproximadamente US$13.128 millones y superado la meta anual de US$10.000 millones fijada por el Gobierno.
La decisión se produjo en una jornada marcada por una mayor demanda de dólares de empresas energéticas, que giraron dividendos al exterior, afrontaron pagos a Cammesa y cancelaron deuda. A ese movimiento se sumó una actividad más intensa vinculada con el fixing, utilizado para determinar el valor de instrumentos financieros atados al tipo de cambio oficial.
El volumen negociado en activos dollar-linked llegó a US$843 millones, frente a los US$252 millones del día anterior. En particular, la letra D31G6 registró operaciones por US$403 millones. Analistas de mercado interpretaron que pudo haber existido participación oficial en el segmento secundario para moderar las presiones cambiarias.
La jornada coincidió con la fijación del tipo de cambio de la letra D31L6, que concentra vencimientos por US$2247 millones previstos para el viernes. En paralelo, el Banco Central había sostenido durante julio compras promedio por US$116 millones diarios, por encima del promedio de US$97 millones registrado en el año.
El dólar mayorista avanzó $2,64, un 0,2%, hasta los $1499,74, mientras que el minorista permaneció en $1520 en el Banco Nación. Las reservas brutas finalizaron en US$48.931 millones, con una baja de US$234 millones respecto de la rueda previa.
El mercado también sigue las señales sobre la estrategia cambiaria oficial. Entre las hipótesis aparecen una intervención puntual para ordenar el vencimiento de la Lelink D31L6 y un posible cambio en el ritmo de acumulación de reservas. Además, el Tesoro realiza una licitación para cubrir vencimientos en pesos por $8,5 billones y ofrece una nueva emisión del Bonar 2029, con un límite total de US$2000 millones.
Con información de La Nación — Economía.


