El mercado laboral argentino atraviesa una caída del empleo formal, una pérdida de ingresos reales y un avance de modalidades precarias, según el análisis del investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA Autónoma, Luis Campos.
Campos sostuvo que el empleo en plataformas digitales funciona como un mecanismo de contención frente a la falta de oportunidades registradas. A su entender, el acceso relativamente sencillo mediante un auto, una bicicleta o un celular permite sumar horas de trabajo, aunque reduce el tiempo disponible para la vida personal.
El especialista comparó esta dinámica con la expansión de las remiserías durante la década de 1990. La diferencia, explicó, es que las plataformas digitales no establecen un límite visible para el ingreso de nuevos trabajadores, lo que puede reducir la cantidad de viajes por persona, presionar las tarifas y profundizar la precarización.
Según sus estimaciones, el sector formal de la economía perdió cerca de 10% de su poder adquisitivo real en los últimos dos años, mientras que la pérdida entre los trabajadores estatales nacionales superó el 35%. También afirmó que desde diciembre de 2023 se destruyeron más de 330.000 puestos formales, compensados parcialmente por el crecimiento del trabajo informal y por cuenta propia.
El análisis citado de Invecq indicó que los sectores considerados perdedores destruyeron 165.000 empleos asalariados registrados privados desde noviembre de 2023. La industria explicó 83.000 de esas bajas, la construcción 61.000 y el comercio 9.300.
En el caso de los sectores ganadores, agro y explotación de minas y canteras, el empleo privado registrado se ubicó 32.000 puestos por debajo de noviembre de 2023, una disminución del 2,1%. Luego de una leve recuperación al inicio del año, el conjunto volvió a retroceder 0,1% en abril. Para Campos, la economía avanza hacia actividades con mayor demanda de capital e inversión, pero con una capacidad limitada para generar puestos de trabajo.
Con información de Infobae — Economía.


