El ingreso de dólares por las exportaciones agropecuarias, los proyectos asociados al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y el resultado favorable del sector energético aparecen como los principales factores que podrían mantener relativamente estable al tipo de cambio durante el segundo semestre de 2026.
El escenario combina una inflación que retomó la desaceleración y una actividad económica heterogénea. En junio, el índice de precios avanzó 1,9% mensual, acumuló 33,5% interanual y 16,8% en la primera mitad del año. En tanto, el EMAE registró en mayo una mejora interanual de 0,2%, aunque cayó 0,5% frente a abril en términos desestacionalizados.
El agro cuenta con existencias exportables pendientes de liquidación y recibió el respaldo de una recuperación reciente de los precios internacionales. La soja llegó a USD 460 por tonelada en Chicago, su mayor valor desde enero de 2024, según el análisis difundido.
El RIGI también podría sumar inversiones y exportaciones en los próximos años. Las estimaciones citadas ubican en USD 31.000 millones los proyectos anunciados, mientras que las ventas externas adicionales podrían alcanzar USD 13.000 millones anuales entre 2027 y 2030 y cerca de USD 35.000 millones cuando el régimen opere plenamente. La concreción de parte de ese flujo dependerá, entre otros factores, del resultado de las elecciones presidenciales de 2027.
En energía, el aumento del precio internacional del petróleo, que llevó el barril a valores cercanos a USD 100 tras el inicio de las hostilidades en Oriente Medio, fortaleció el superávit comercial del sector y su capacidad para aportar divisas. A estos ingresos se suman la emisión de Obligaciones Negociables y una demanda minorista contenida por la baja capacidad de ahorro.
Las proyecciones también contemplan exportaciones cercanas a USD 100.000 millones en 2026 y un superávit comercial de alrededor de USD 21.000 millones, por encima de los USD 11.320 millones registrados el año anterior. El resultado dependerá de la evolución de las importaciones, la actividad industrial y el consumo, que todavía muestran un desempeño débil.
Con información de Infobae — Economía.


