La decisión de Moody’s de mejorar la calificación soberana de la Argentina impulsó a los activos locales y llevó el riesgo país a 410 puntos básicos, una baja cercana al 2%. La reacción alcanzó a los bonos en dólares y a los ADR de bancos argentinos que cotizan en Nueva York.
La agencia elevó la nota de Caa1 a B3 y modificó la perspectiva de estable a positiva. Ese cambio abre la posibilidad de una nueva revisión al alza dentro de un período estimado de entre seis y 18 meses, aunque la calificadora también señaló que persisten riesgos vinculados con el escenario político hacia las elecciones presidenciales de 2027.
Entre las entidades financieras, Banco Macro avanzó 5,2%, Supervielle subió 5,6%, Galicia ganó 4,5% y BBVA Argentina mejoró 4%. El movimiento respondió principalmente a factores locales, dado que la rueda de Wall Street fue estable. Con estos resultados, las acciones bancarias acumulan una suba aproximada del 10% en el año, luego de haber registrado pérdidas de hasta 30% en dólares durante el primer trimestre.
Moody’s fundamentó la mejora en la consolidación de la estabilización macroeconómica, la continuidad de los superávits fiscales, la desaceleración de la inflación, el proceso de liberalización económica y una menor volatilidad. También destacó el fortalecimiento externo derivado del desempeño exportador, la inversión extranjera directa —con especial presencia en los sectores energético y minero— y una mayor capacidad de acumulación de reservas.
La nueva evaluación dejó a Moody’s en línea con Fitch Ratings y S&P Global Ratings, que ubican la deuda argentina en un nivel equivalente a B-. Para el Gobierno, la coincidencia entre las tres calificadoras puede ampliar el universo de inversores institucionales habilitados para ingresar al mercado local.
La expectativa oficial y de los operadores está puesta ahora en que el riesgo país pueda perforar los 400 puntos básicos, un nivel que no alcanza desde hace casi una década. Mientras busca recuperar el acceso al crédito internacional, el Gobierno obtuvo de la CAF garantías por USD 250 millones destinadas a abaratar eventuales préstamos externos.
Con información de Infobae — Economía.


