Adecoagro acordó la compra de la planta Caarapó, ubicada en el estado brasileño de Mato Grosso do Sul, por USD 148 millones. La operación fue pactada con Raízen e incluye activos para la producción de azúcar, etanol y energía renovable, además de caña propia y contratos de abastecimiento con terceros.
La usina se encuentra en el municipio de Caarapó, a unos 100 kilómetros de los ingenios Angélica e Ivinhema, que ya son operados por Adecoagro. La cercanía entre las instalaciones le permitiría ampliar la molienda de la planta mediante inversiones acotadas.
La adquisición se produce después de que Brasil elevara del 30% al 32% el corte obligatorio de etanol en las naftas. La legislación de Combustible del Futuro contempla la posibilidad de llevarlo hasta el 35%, en un escenario de impulso a los biocombustibles y de mayores costos del petróleo.
En Argentina, el corte obligatorio de bioetanol se mantiene en 12%, aunque desde marzo rige un límite voluntario de 15%. En el Congreso se debate una propuesta para aumentar ese porcentaje y elevar también la participación del biodiésel en el gasoil, además de habilitar vehículos con tecnología Flex Fuel.
Renato Junqueira Pereira, vicepresidente del negocio de Azúcar, Etanol y Energía de Adecoagro, definió la operación como “una extensión natural de nuestra plataforma industrial en Mato Grosso do Sul”. El CEO y cofundador de la empresa, Mariano Bosch, sostuvo que la compra “refuerza nuestra posición como uno de los productores más eficientes de la industria”.
El cierre todavía depende de la autorización del Consejo Administrativo de Defensa Económica de Brasil (CADE) y del cumplimiento de las demás condiciones previstas en el acuerdo. Para Raízen, la venta se suma a una estrategia de desinversión regional, que también incluye el acuerdo para desprenderse de sus activos argentinos ante Mercuria Energy.
Con información de Infobae — Economía.


