Un corredor fluvial podría aliviar la logística de Vaca Muerta

Un estudio determinó que es técnicamente viable navegar los ríos Limay y Negro para transportar arena y otros insumos hacia Vaca Muerta, con menores costos y menos presión sobre las rutas.

Un estudio de factibilidad determinó que existe viabilidad técnica para desarrollar un corredor fluvial de aproximadamente 720 kilómetros sobre los ríos Limay y Negro. La iniciativa busca mejorar el abastecimiento de Vaca Muerta, reducir los costos logísticos y disminuir el tránsito de camiones en las rutas de la región.

El proyecto contempla una conexión navegable entre el compensador Arroyito, en Neuquén, y la desembocadura del río Negro en el océano Atlántico. Uno de los principales objetivos es trasladar arena utilizada en la fractura hidráulica, un insumo central para la producción de petróleo y gas no convencional.

El análisis concluyó que el sistema podría integrarse con transporte marítimo, ferroviario y terrestre. Entre las alternativas evaluadas aparece la concentración de cargas en el puerto de Ibicuy, su traslado por vía marítima hasta Bahía Blanca o San Antonio Oeste y la posterior conexión fluvial con la cuenca neuquina.

La expansión de la actividad explica la necesidad de ampliar las opciones de transporte. Cada pozo demanda entre 11.000 y 15.000 toneladas de arena, mientras que la demanda total podría llegar a 15 millones de toneladas anuales durante los próximos años. En la actualidad, una parte significativa del material llega desde Entre Ríos por rutas, tras recorrer más de 1.200 kilómetros.

Además de atender las necesidades de Vaca Muerta, el corredor podría favorecer otras actividades regionales, como la salida de producción frutícola de Río Negro y Neuquén. También se identificaron oportunidades para el transporte de pasajeros y el desarrollo turístico vinculado con ambos ríos.

La ejecución requerirá obras hidráulicas, adecuación de cauces, puertos, estaciones de transferencia y equipamiento para cargas de gran volumen. El proyecto todavía debe avanzar con el diseño definitivo, la definición de inversiones y la evaluación ambiental, pero el estudio constituye una primera base para desarrollar una nueva alternativa logística en la Patagonia.

Con información de Mejor Energía.