La expansión de la actividad minera en San Juan empieza a mostrar una tensión cada vez más visible: la dificultad para conseguir trabajadores capacitados para cubrir puestos técnicos y profesionales específicos. Desde Barrick Gold Corporation aseguran que el crecimiento de proyectos en la provincia está acelerando la demanda laboral, pero también dejando en evidencia una brecha entre la formación académica y las necesidades reales de la industria.
La advertencia fue planteada por Florencia Giordano, responsable del área de reclutamiento de Mina Veladero, durante una exposición vinculada al informe sobre demanda laboral y capacitación elaborado por Ticmas y CAF.
“Necesitamos que la universidad entienda mejor cuál es la necesidad actual del mercado laboral”, resumió Giordano al describir el escenario que enfrenta hoy la minería sanjuanina.
Según explicó, el principal problema aparece en perfiles vinculados a la minería a cielo abierto, un tipo de explotación que requiere experiencia específica y formación técnica difícil de encontrar actualmente en el mercado laboral argentino.

Los puestos que más busca la minería
Aunque tradicionalmente la minería suele asociarse únicamente con geólogos o ingenieros en minas, desde Veladero sostienen que la actividad demanda una estructura mucho más amplia y diversa de trabajadores.
Entre los perfiles profesionales más requeridos aparecen:
- ingenieros mecánicos,
- electromecánicos,
- electrónicos,
- químicos,
- especialistas en mantenimiento industrial,
- técnicos en procesos,
- operadores de maquinaria pesada,
- y personal con experiencia en lixiviación.
Este último punto fue señalado como uno de los déficits más importantes. La lixiviación —proceso mediante el cual se separa el mineral de la roca— es una etapa crítica en la minería metalífera y actualmente escasea el personal con experiencia concreta en esa operación.
“Ahí es donde encontramos un gap entre lo que ofrece el mercado y lo que nosotros necesitamos”, sostuvo Giordano.
San Juan, en el centro del crecimiento minero
La ejecutiva remarcó que San Juan atraviesa uno de los momentos de mayor expectativa de expansión minera de las últimas décadas. Además de Veladero, existen múltiples proyectos en etapa de exploración o desarrollo que podrían ampliar significativamente la demanda de empleo en los próximos años.
“Hay muchos proyectos mineros y ojalá todos logren entrar en producción porque eso sería fundamental para la provincia”, afirmó.
En ese contexto, la demanda laboral comienza a funcionar como motor de cambio educativo y profesional. Según Giordano, muchos jóvenes hoy eligen carreras técnicas o universitarias sabiendo que la minería garantiza posibilidades concretas de empleo.
“Hoy ingresan a la universidad sabiendo que van a tener salida laboral”, señaló.

El desafío de adaptar la formación
Desde Barrick consideran que el desafío ya no pasa solamente por incorporar personal, sino por acelerar la articulación entre empresas, universidades y centros de capacitación técnica.
La compañía sostiene que las instituciones educativas deben actualizar contenidos, fortalecer prácticas profesionalizantes y generar trayectos más orientados a las necesidades concretas de la minería moderna.
Además, la transformación del sector también está ampliando el abanico de perfiles. Giordano, que es psicóloga, destacó que actualmente la actividad minera incorpora profesionales de recursos humanos, tecnología, ambiente, administración, seguridad e higiene y comunicación.
“Años atrás nunca hubiera imaginado trabajar en minería”, reconoció.
Más mujeres y nuevos perfiles
Otro de los cambios que destacó la responsable de reclutamiento de Veladero es la incorporación creciente de mujeres en una industria históricamente masculinizada.
“A diferencia de años atrás, hoy se está abriendo un mundo para las mujeres en las industrias duras”, afirmó.
La minería, sostuvo, atraviesa una transformación no sólo tecnológica sino también cultural, donde las habilidades blandas empiezan a ser tan valoradas como los conocimientos técnicos.
Trabajo en equipo, adaptación, resolución de problemas y capacidad de aprendizaje aparecen ahora entre las competencias más buscadas por las compañías mineras junto con la experiencia técnica específica.


