La investigadora argentina Andrea Izquierdo fue distinguida a nivel internacional al ser seleccionada entre las 25 mentes más destacadas del mundo en el Frontiers Planet Prize 2026, donde obtuvo el reconocimiento de National Champion por su trabajo innovador sobre la minería de litio.
Su investigación propone un cambio de enfoque en el desarrollo de este recurso estratégico, al integrar conocimientos científicos con saberes locales e indígenas, especialmente en territorios del norte argentino como Catamarca, Salta y Jujuy.
El estudio, publicado en la revista Environmental Science & Policy, plantea que la transición energética no puede pensarse solo en términos tecnológicos o económicos, sino que debe incorporar las realidades sociales, culturales y ambientales de las comunidades que habitan las zonas de explotación.

El diálogo con las comunidades indígenas
Desde el CONICET, la Universidad Nacional de Córdoba y el Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal, Izquierdo desarrolló una metodología que combinó análisis académico con trabajo de campo. En ese proceso, identificó 15 impactos socioambientales clave vinculados a la minería de litio en el Altiplano y validó esos datos mediante encuestas a comunidades locales.
Entre los principales hallazgos aparecen problemáticas vinculadas al uso del agua, la pérdida de biodiversidad y las transformaciones culturales. También se detectaron efectos sociales muchas veces invisibilizados, como cambios en la dinámica familiar, conflictos comunitarios y afecciones en la salud física y mental.

Uno de los datos más relevantes es que el 89% de las personas encuestadas señaló el conflicto social y el incumplimiento de derechos como uno de los impactos más significativos de la actividad minera.
Frente a este escenario, la investigadora propone avanzar hacia un modelo más participativo, donde las comunidades no solo sean consultadas, sino que formen parte activa en la toma de decisiones sobre los recursos naturales.
El reconocimiento internacional, impulsado por instituciones como el Instituto Potsdam y la Universidad de Naciones Unidas, destaca el valor de este enfoque en un contexto global donde la demanda de litio crece de la mano de las energías limpias, pero también plantea nuevos desafíos en términos de sostenibilidad y gobernanza.
El caso de Catamarca y el resto del norte argentino vuelve así al centro del debate: cómo equilibrar desarrollo económico, transición energética y respeto por los territorios y las comunidades.


