
La mejora de Moody’s alineó a Argentina con S&P y Fitch, aunque el contexto internacional limitó la baja del riesgo país. Neuquén colocó deuda por US$500 millones.

La tensión en Medio Oriente y la volatilidad global revirtieron parte del impacto positivo de la mejora crediticia otorgada a la deuda argentina por Moody’s.

El S&P Merval avanzó 2,6% en pesos, mientras el riesgo país trepó a 437 puntos y el dólar minorista marcó un récord de $1.520 en el Banco Nación.

Moody’s elevó la nota soberana argentina, pero el EMAE registró una baja mensual en mayo. El Gobierno sostiene que la estabilidad macroeconómica todavía debe traducirse en una recuperación más amplia.

El indicador de JP Morgan avanzó 19 unidades, mientras el Merval retrocedió 1,2% y los ADR argentinos registraron bajas de hasta 6,5%.

La calificadora elevó la nota soberana de Caa1 a B3 y dejó una perspectiva positiva. Los bonos y las acciones bancarias argentinas subieron en Wall Street.

El S&P Merval avanzó 3% tras la mejora de la calificación soberana de Moody’s. Las acciones bancarias lideraron las subas y el dólar minorista llegó a $1.505.

El índice porteño gana 1,3% y las acciones bancarias trepan hasta 2,4% tras la mejora de la calificación soberana de Argentina por parte de Moody’s.

El viceministro de Economía sostuvo que el equilibrio macroeconómico empieza a generar condiciones para mejorar el empleo y la producción, con señales incipientes en energía, minería y exportaciones industriales.

Los bonos soberanos avanzan 0,5% en promedio y el índice de JP Morgan se aproxima a su nivel más bajo en ocho años, luego del ascenso en la nota crediticia argentina.

La adhesión alcanzó el 45,17% y dejó vencimientos por USD 2.247 millones para fin de julio, mientras los mercados reaccionaron a la volatilidad internacional y al avance del petróleo.

La agencia llevó la nota soberana a B3 y cambió el panorama de estable a positivo. Destacó la estabilización macroeconómica, el desempeño exportador y el crecimiento del sector energético.