
La petrolera presentó la solicitud para incorporar Argentina LNG al RIGI, un proyecto que contempla una inversión estimada en US$ 51.000 millones.

La compañía argentina puso en marcha un nuevo equipo de fractura hidráulica y amplía su capacidad de servicios para la actividad petrolera en Vaca Muerta.

El crecimiento de la producción de petróleo y gas exige que la cadena de proveedores acompañe la expansión de la actividad y responda a nuevas demandas operativas.

Un informe estima que hasta el 80% de las grandes petroleras podría reducir su producción hacia 2040. El escenario refuerza el potencial de Vaca Muerta, condicionado por inversiones e infraestructura.