
El proyecto ingresó al RIGI y prevé producir 2,1 millones de toneladas anuales desde fines de 2029, con destino al mercado interno y a la exportación.

El alza del crudo fortalece las exportaciones energéticas y los precios agrícolas, aunque podría demorar la baja de la inflación y complicar las expectativas sobre las tasas de la Fed.