
Desde diciembre de 2023, 23 provincias perdieron empresas y casi todo el país registró destrucción de empleo y caída del consumo. Neuquén y Río Negro fueron las principales excepciones.

Las exportaciones y las compras de dólares del Banco Central crecen, pero el consumo sigue estancado y el financiamiento no llega a empresas y familias con capacidad de pago limitada.