El grupo cuenta con un plan de medición y reducción de su huella de carbono y una ecuación de impacto ambiental y social en la bolsa de valores
Camuzzi, la mayor distribuidora del país, consolida su liderazgo con nuevos proyectos de infraestructura, programas de sustentabilidad y herramientas de gestión ambiental alineadas con los estándares internacionales más exigentes.
Modernización y eficiencia energética
La adopción de tecnologías que optimicen la operación y el mantenimiento de los gasoductos permitió a la empresa mejorar la seguridad y confiabilidad del servicio, al tiempo que reduce el consumo energético y las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
Camuzzi abastece al 45% del territorio nacional a través de sus filiales Camuzzi Gas Pampeana y Camuzzi Gas del Sur, con más de 2,2 millones de usuarios distribuidos en Buenos Aires, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.
La compañía, filial de la italiana Camuzzi Gasometri, gestiona un extenso sistema de gasoductos y se encuentra en plena negociación con el Gobierno nacional para extender su contrato de concesión por 20 años.
Tarifas y sostenibilidad económica
Tras un período de ingresos ajustados, la empresa aplicó en 2024 un Acuerdo de Adecuación Transitorio de Tarifas, autorizado por el Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS), que permitió recomponer parcialmente su flujo financiero. Sin embargo, postergaciones en la actualización de tarifas y la eliminación de beneficios a pequeñas y medianas empresas generaron un desfasaje del 47% y una reducción de ingresos superior a los $1.500 millones.

Aun así, el grupo mantuvo su plan de inversiones, incluyendo la reactivación de una obra clave en la cordillera patagónica, que mejorará el suministro en Chubut, Neuquén y Río Negro. Entre los proyectos más relevantes figuran la Planta Compresora Gobernador Costa y una nueva instalación en Alto Río Senguer.
Nueva etapa: gobernanza ambiental y estándares globales
Camuzzi presentó ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) su último Reporte de Sustentabilidad, auditado por Crowe, en el que incorporó por primera vez los indicadores SASB (Sustainability Accounting Standards Board). Este estándar vincula los impactos ambientales y sociales con los resultados financieros, integrando la sustentabilidad en la estrategia de negocio y posicionando al grupo entre las compañías energéticas más transparentes del país.
“Un servicio energético confiable y sostenible es indispensable para construir un futuro más justo e inclusivo”, afirmó Jaime Barba, presidente de Camuzzi, al destacar el compromiso del grupo con la innovación, la excelencia y la responsabilidad ambiental.
Reducción de emisiones y huella de carbono
Durante 2024, la compañía consumió 14.800 millones de m³ de gas natural, con una emisión equivalente a 28.751 toneladas de CO₂, además de 920 toneladas derivadas del uso de energía eléctrica.
El grupo avanza con un plan de medición y reducción de su huella de carbono que permitirá, hacia 2026, contar con cálculos precisos de sus emisiones directas e indirectas (alcances 1, 2 y 3).
Política ambiental y gestión responsable
Camuzzi aplica un Manual de Gestión de Seguridad y Medio Ambiente (MSGyMA), que sigue la norma argentina NAG 153, obligatoria para el transporte y distribución de gas. Este documento se revisa anualmente y guía la planificación de obras, los Estudios de Impacto Ambiental (EIA) y los procedimientos de mitigación de efectos sobre la flora, fauna y biodiversidad.
La compañía también impulsa programas de reciclaje, reducción de residuos y capacitación ambiental para su personal técnico y administrativo, asegurando el cumplimiento normativo y la trazabilidad de los desechos generados en todas sus operaciones.
Proyección al 2026: energía con propósito
Con presencia en siete provincias y una red de más de 51 millones de metros de cañerías, Camuzzi reafirma su compromiso con un modelo energético más limpio, eficiente y sostenible.
Su plan al 2026 prioriza la eficiencia operativa, la transparencia y la reducción del impacto ambiental, integrando la sostenibilidad como eje estratégico del crecimiento corporativo.
“Cada decisión que tomamos tiene un impacto directo en las comunidades y en el ambiente. Por eso, nuestro desafío es seguir construyendo valor económico con responsabilidad social y climática”, concluyó Barba.