El Diario El Mundo publica este domingo una radiografía de la pobre estructura petrolera de Venezuela pero con un alto potencial de recursos
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, pero su sistema energético se encuentra profundamente deteriorado. La falta de inversión sostenida durante más de dos décadas, la pérdida de capacidades técnicas y las sanciones internacionales han reducido la producción a niveles marginales en términos globales. Así se desprende del análisis del periodista de El Mundo, Pablo Pardo, en su edición de este domingo.
De acuerdo con la radiografía que publica este medio internacional, en 1997, el país producía 3,7 millones de barriles diarios. Hoy, la producción apenas alcanza una cuarta parte de ese volumen. Venezuela produce menos petróleo que varios estados de Estados Unidos y que países sin reservas comparables. Esta caída no responde a la falta de recursos, sino al colapso operativo de su industria.
Un crudo caro en un mercado saturado
El principal problema estructural es la naturaleza del petróleo venezolano. Aproximadamente el 90% se concentra en la Faja del Orinoco, un crudo extra pesado, con alto contenido de azufre y elevado costo de extracción y refinación. Extraer un barril puede costar alrededor de 30 dólares, frente a menos de 3 dólares en Arabia Saudí.

Además, este petróleo requiere plantas de mejoramiento para transformarse en crudo exportable. Cada una de estas instalaciones tiene un costo estimado de entre 20.000 y 30.000 millones de dólares. Venezuela no cuenta actualmente con plantas operativas de este tipo.
Inversión necesaria para recuperar la producción
Según estimaciones de consultoras del sector, llevar la producción a 1,5 millones de barriles diarios exigiría una inversión inicial de entre 20.000 y 30.000 millones de dólares solo en pozos y campos existentes. A esto se sumarían al menos otros 20.000 millones para reparar y modernizar oleoductos, gasoductos, terminales y refinerías.
Para alcanzar una producción cercana a los 3 millones de barriles diarios, el nivel de inversión requerido se ubicaría entre 85.000 y 130.000 millones de dólares en un plazo de diez años, según Wood Mackenzie. Estas cifras no incluyen costos ambientales ni los riesgos legales y contractuales asociados al país.
Quién compra el petróleo venezolano
Actualmente, Venezuela exporta entre 750.000 y 775.000 barriles diarios. De ese volumen:
- Estados Unidos recibe alrededor de 50.000 barriles diarios a través de Chevron, bajo un esquema que permite compensar deudas previas sin generar ingresos directos para el Estado venezolano.
- Cuba recibe unos 30.000 barriles diarios, que representan una parte significativa de su consumo energético.
- El resto de las exportaciones, entre 500.000 y 600.000 barriles diarios, se dirige principalmente a China, generalmente con descuentos sobre el precio internacional.
En el contexto del mercado global, estos volúmenes son reducidos. El comercio mundial mueve entre 40 y 50 millones de barriles diarios, por lo que la interrupción del crudo venezolano no tendría un impacto significativo en los precios.

Estados Unidos y un factor estratégico
Estados Unidos es hoy el mayor productor mundial de petróleo y no necesita el crudo venezolano para su seguridad energética. El interés estratégico está más vinculado al control de flujos hacia China y a la reconfiguración política del país que a una urgencia de abastecimiento.
Además, el mercado enfrenta un escenario de sobreoferta estructural. Nuevos proyectos en Estados Unidos, Canadá, Brasil, Guyana y Argentina operan fuera del sistema de cuotas de la OPEP+, lo que limita el margen de rentabilidad de inversiones de alto costo como las que requiere Venezuela.


