Luego de un fin de semana de negociaciones truncas, otra vez hay tensión de precios en el commodity
El precio del petróleo volvió a dispararse este lunes y superó los u$s100 por barril, en un contexto de máxima tensión geopolítica tras el fracaso de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y el anuncio de un bloqueo naval en el estratégico estrecho de Ormuz.
Los principales indicadores del crudo registraron fuertes subas: el WTI trepó más de 7,7% hasta los u$s102,52, mientras que el Brent avanzó 8,1% y alcanzó los u$s104,35. El salto responde al temor del mercado ante una posible interrupción en la oferta global de energía, en una zona clave por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial.
La escalada se profundizó luego de que el presidente Donald Trump ordenara el bloqueo del tráfico marítimo vinculado a puertos iraníes, tras el estancamiento de las negociaciones para poner fin al conflicto en Medio Oriente. La medida, ejecutada por el Comando Central estadounidense, comenzó a regir este lunes e impacta directamente sobre una de las rutas energéticas más sensibles del planeta.

Según detallaron fuentes oficiales, el operativo apunta a restringir la circulación de buques hacia y desde instalaciones iraníes, aunque no afectaría a embarcaciones con destino a otros países que atraviesen el estrecho.
El recrudecimiento del conflicto reavivó los temores a un nuevo shock energético global, con potencial impacto inflacionario y mayores costos para las economías dependientes de la importación de combustibles.
Bolsas en rojo a nivel global
El impacto no tardó en reflejarse en los mercados financieros. Las bolsas de Asia y Europa operan con caídas generalizadas, mientras que los futuros de Wall Street anticipan una jornada negativa.
En Asia, el índice Kospi de Seúl cae 0,9%, el Nikkei 225 de Tokio retrocede 0,7% y el Hang Seng de Hong Kong pierde 0,9%. En Europa, el Euro Stoxx 50 baja 1%, con retrocesos también en las principales plazas: el DAX alemán cae 1%, el CAC 40 francés 0,9%, el FTSE 100 de Londres 0,4% y el IBEX 35 español lidera las pérdidas con un descenso del 1,5%.
En Estados Unidos, los futuros del Dow Jones, S&P 500 y Nasdaq muestran caídas cercanas al 0,5% y 0,6%, reflejando la creciente preocupación de los inversores frente a un escenario de mayor volatilidad y riesgo global.


