El titular de AMENA, Isabelino Rodríguez, evaluó que la medida es negativa para el sector porque no pueden comisionar un impuesto actualizado
El presidente Javier Milei volvió a postergar nuevamente la actualización en el impuesto sobre los combustibles líquidos (ICL), al trasladar los efectos de la suba para noviembre, mediante el Decreto 699/2025 publicado este miércoles en el Boletín Oficial. La medida implica un impacto negativo para las estaciones de servicio porque se atrasa el valor de la comisión del impuesto, lo que se suma, al amesetamiento de las ventas.
Concretamente, se difieren los impuestos sobre los Combustibles y al Dióxido de Carbono, derivados de las actualizaciones correspondientes al año calendario 2024 y al primer y segundo trimestres calendario del año 2025, para la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil.
El titular de la Asociación Mendocina de Expendedores de Nafta y Afines (AMENA), Isabelino Rodríguez, explicó a Comunicaciones Mineras que la decisión implica una caída en las ganancias del orden del 15%.

Rodríguez agregó que este escenario adverso se suma a que no hay un repunte en la venta de combustibles, producto de la crisis económica.
La medida de postergar el aumento del impuesto al combustible
En el documento oficial, se explicó que se resolvió posponer el incremento “con el propósito de continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”, considerando “necesario, para los productos en cuestión, volver a diferir los incrementos remanentes originados en las referidas actualizaciones”.
La decisión se da en un escenario de mayor presión sobre los precios por el salto del dólar tras la derrota del oficialismo en las elecciones legislativas de la provincia de Buenos Aires a principios de septiembre, por lo que el Gobierno busca atenuar un mayor impacto en la inflación en la previa de los comicios nacionales.
El Ejecutivo había estipulado en agosto un reajuste parcial de los impuestos a los combustibles y difirió para septiembre y octubre el resto del ajuste pendiente. Finalmente, el mes pasado también se terminó aplicando una suba parcial y ahora se definió que lo previsto para el décimo mes del año se pospone.
La nueva fecha para aplicar los incrementos diferidos es noviembre, cuando hayan pasado las elecciones legislativas nacionales, para evitar que el impacto en los surtidores y por decantación en la inflación se sienta en las semanas previas a ir a las urnas.


