El avance de los autos eléctricos ya comenzó a encender alarmas en el negocio tradicional de los combustibles. En ese contexto, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, lanzó una definición contundente: las estaciones de servicio deberán reinventarse por completo para sobrevivir al nuevo paradigma de movilidad.
La advertencia fue realizada durante la Cumbre de Estaciones de Servicio desarrollada en Buenos Aires, donde empresarios del sector analizaron el impacto de la electromovilidad y los cambios que podrían transformar la industria en la próxima década.
Según Sturzenegger, el esquema clásico de estaciones dedicadas exclusivamente a cargar combustible tiene fecha de vencimiento. El funcionario sostuvo que, con la expansión de los vehículos eléctricos y los sistemas de carga rápida, los conductores podrían empezar a cargar sus autos en hogares, centros comerciales, restaurantes o estacionamientos privados.
“Habrá que convencer al automovilista para que vaya a una estación”, planteó el ministro frente a referentes del sector energético.

China, el espejo que mira el Gobierno
Para explicar hacia dónde podría ir el mercado argentino, Sturzenegger puso como ejemplo a China y particularmente a Shanghai, ciudad que describió como una muestra concreta del futuro automotor.
El funcionario destacó que el gigante asiático ya vende millones de vehículos eléctricos por año y advirtió que el desembarco masivo de esa tecnología en Argentina será inevitable si continúan bajando los precios y aumentando las autonomías.
Incluso mencionó modelos de la automotriz china BYD capaces de cargarse en apenas 15 minutos y recorrer hasta 1.500 kilómetros.
Qué pasará con YPF, Shell y Axion
Frente a este escenario, las grandes cadenas de estaciones de servicio como YPF, Shell y Axion Energy deberán modificar su estrategia comercial.
La visión que empieza a imponerse en el sector es que las estaciones dejarán de ser solamente puntos de expendio de combustible para transformarse en espacios multiservicio, con gastronomía, tiendas, entretenimiento, logística y carga eléctrica ultrarrápida.
Empresarios presentes en el encuentro coincidieron en que la electromovilidad no eliminará las estaciones, pero sí obligará a redefinir completamente el negocio.
La transformación, según estiman, no será inmediata, aunque ya comenzó a delinear el futuro de una de las industrias más tradicionales del país.