La tensión en torno al proyecto minero Vicuña sumó un nuevo capítulo tras el pronunciamiento de la Cámara de Servicios Mineros de San Juan (CASEMI), que expresó su preocupación por las restricciones impulsadas desde La Rioja y advirtió sobre el impacto en toda la actividad.
A través de un comunicado, la entidad que nuclea a proveedores del sector señaló que las decisiones adoptadas generan un escenario de incertidumbre que no solo afecta a una empresa en particular, sino también al conjunto de la cadena minera.
Preocupación por la falta de previsibilidad
Desde CASEMI remarcaron que la estabilidad en las reglas de juego es un factor clave para sostener inversiones, especialmente en proyectos de gran escala como Vicuña.
En ese sentido, advirtieron que las restricciones vinculadas al acceso y operación del emprendimiento complican la planificación y ponen en riesgo el desarrollo de iniciativas estratégicas en la región cordillerana.

“El sector necesita previsibilidad para poder crecer”, sintetizaron desde la cámara, en línea con el reclamo histórico de la industria.
Impacto en toda la cadena minera
El posicionamiento de la entidad sanjuanina pone el foco en un aspecto central: el efecto multiplicador de la actividad minera. Según indicaron, cualquier medida que afecte a un proyecto de esta magnitud repercute directamente en proveedores, empleo y economías regionales.
En ese marco, señalaron que la incertidumbre no solo alcanza a la empresa involucrada, sino también a contratistas, pymes y trabajadores vinculados al desarrollo minero.
Pedido de diálogo y reglas claras
Frente al escenario actual, CASEMI planteó la necesidad de abrir canales de diálogo entre las provincias y los distintos actores del sector para evitar una escalada del conflicto.
Además, insistieron en la importancia de garantizar seguridad jurídica y condiciones estables que permitan sostener el crecimiento de la actividad, considerada estratégica tanto para las economías provinciales como para el país.
Un conflicto que escala
El caso Vicuña se da en un contexto de creciente protagonismo de la minería en la agenda económica argentina, donde proyectos de cobre y otros minerales críticos aparecen como claves para el desarrollo y la generación de divisas.
Sin embargo, el cruce entre jurisdicciones y las diferencias en los criterios regulatorios vuelven a poner sobre la mesa uno de los principales desafíos del sector: lograr consensos que aseguren desarrollo productivo con reglas claras y sostenidas en el tiempo.


