Así se desarrolla la campaña en Malargüe, uno de los sectores donde avanza la minería con metales estratégicos
La minera canadiense Kobrea Exploration Corp. decidió ampliar su programa de perforación en el sur de Malargüe luego de obtener resultados preliminares que sugieren la presencia de cobre, oro y molibdeno en el proyecto El Perdido.
Tras completar una primera etapa de trabajos con tres perforaciones diamantinas que totalizaron 1.739 metros, la compañía resolvió avanzar con un cuarto pozo exploratorio. La nueva perforación se ubicará a unos 220 metros al este de las anteriores, con el objetivo de profundizar el análisis geológico y confirmar la continuidad de la mineralización detectada.
Según detallaron desde la empresa, los primeros estudios del subsuelo arrojaron señales alentadoras, entre ellas estructuras típicas de sistemas mineralizados de gran escala, como vetas finas distribuidas en la roca. Este tipo de indicios suele estar asociado a depósitos de pórfido, uno de los modelos más relevantes para la producción de cobre a nivel mundial.

Proyecto El Perdido
El nuevo pozo está proyectado con una profundidad cercana a los 600 metros y buscará determinar si las anomalías identificadas en los sondeos iniciales se extienden en profundidad, un paso clave para evaluar el potencial económico del yacimiento.
Los trabajos de perforación están a cargo de Conosur Drilling, firma con experiencia en exploración minera en la región, que acompaña el desarrollo operativo del proyecto.
Desde la compañía destacaron que la campaña avanza conforme a lo previsto y remarcaron el valor de la información geológica obtenida hasta el momento. En esa línea, el CEO de Kobrea, James Hedalen, sostuvo que los datos recolectados en esta primera fase permiten optimizar la estrategia exploratoria y ajustar el programa para las próximas etapas.
El proyecto El Perdido forma parte de un paquete más amplio de activos sobre los que Kobrea tiene derechos de adquisición, que abarcan unos 733 kilómetros cuadrados dentro del Malargüe Distrito Minero Occidental, una de las áreas con mayor potencial geológico de Mendoza.
El avance de la exploración en esta zona se da en un contexto de creciente interés por el cobre, considerado un insumo clave para la transición energética global, lo que posiciona a proyectos como El Perdido dentro del radar de futuras inversiones de largo plazo.


