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El petróleo supera los US$100 por barril y crece la tensión global por la guerra en Medio Oriente

Uno de los factores es la preocupación por el estrecho de Ormuz, donde pasan 15 millones de barriles de crudo

Uno de los factores es la preocupación por el estrecho de Ormuz, donde pasan 15 millones de barriles de crudo

Los mercados internacionales comenzaron la semana con fuerte volatilidad y preocupación. El precio del petróleo superó este lunes los US$100 por barril por primera vez en más de tres años y medio, impulsado por la escalada del conflicto en Medio Oriente, que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán y amenaza la producción y el transporte de energía en la región.

El Brent, referencia del mercado europeo, llegó a rozar los US$120 durante la jornada antes de moderarse en torno a US$103. En paralelo, el West Texas Intermediate (WTI), el crudo de referencia en Estados Unidos, cotiza cerca de US$101 por barril.

Los analistas advierten que los valores podrían seguir fluctuando de acuerdo con la evolución del conflicto y el impacto que tenga sobre la oferta global de energía.

El impacto de la guerra en el mercado energético

La fuerte suba se da tras una semana de alzas pronunciadas: el petróleo estadounidense acumuló un incremento cercano al 36%, mientras que el Brent avanzó alrededor de 28%. El repunte coincide con la segunda semana de enfrentamientos en Medio Oriente, que ya afecta zonas clave para la producción y circulación de petróleo y gas.

Uno de los principales focos de preocupación es el estrecho de Ormuz, un corredor estratégico por donde circulan diariamente unos 15 millones de barriles de crudo, lo que representa cerca del 20% del petróleo comercializado en el mundo, según estimaciones de la consultora Rystad Energy.

Las amenazas de ataques con misiles y drones por parte de Irán provocaron una fuerte reducción del tránsito de petroleros en la zona. Por ese paso marítimo salen las exportaciones energéticas de Arabia Saudita, Kuwait, Irak, Catar, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos e Irán, lo que lo convierte en un punto crítico para el abastecimiento global.

El estrecho de Ormuz es uno de los principales puntos de amenaza al transporte de barriles de petróleo.

Ante las dificultades para exportar, Irak, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos comenzaron a reducir su producción, ya que los tanques de almacenamiento se están saturando. A esto se suman los ataques a instalaciones petroleras y gasíferas registrados desde el inicio del conflicto, que incrementaron la incertidumbre sobre el suministro energético mundial.

La reacción política y económica

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, minimizó el impacto del aumento del crudo y aseguró que se trata de “un pequeño precio a pagar” frente al objetivo de neutralizar la amenaza nuclear iraní y garantizar la seguridad internacional.

En un mensaje publicado en su red social Truth Social, el mandatario afirmó que los precios del petróleo bajarán rápidamente una vez que desaparezca el riesgo asociado al programa nuclear de Irán.

Donald Trump aseguró que la situación se normalizará una vez que baje el riesgo nuclear.

Mercados globales en rojo

La escalada del conflicto también golpeó con fuerza a los mercados financieros. Las principales bolsas asiáticas abrieron la semana con caídas pronunciadas.

El índice Nikkei 225 de Tokio se desplomó 5,2%, mientras que el KOSPI de Corea del Sur cayó cerca de 6%, lo que obligó incluso a activar mecanismos automáticos de pausa en algunos contratos de futuros.

En China, el Shanghai Composite retrocedió 0,7% y el Hang Seng de Hong Kong cayó 1,4%. En Europa, los principales índices bursátiles también operan en terreno negativo, con descensos cercanos al 2%.

Los inversores siguen de cerca la evolución del conflicto y temen que una interrupción prolongada del suministro energético genere presiones inflacionarias y una desaceleración de la economía global.