La decisión se conoció este lunes a través del Boletín Oficial
La Secretaría de Energía decidió convocar a una licitación pública nacional e internacional para seleccionar a un único comercializador privado que se encargue de importar Gas Natural Licuado (GNL) y venderlo en el mercado interno, en el marco de la emergencia energética vigente hasta 2027.
La medida implica un cambio relevante en el esquema actual, ya que hasta ahora Energía Argentina (Enarsa) actuaba como único importador y comercializador del GNL regasificado.
Abastecimiento clave para el invierno
El Gobierno considera que la importación de GNL seguirá siendo crítica para garantizar el suministro de gas durante los picos de consumo invernal, sustituir combustibles líquidos en la generación eléctrica y sostener el mercado de gas de invierno.
Actualmente, Argentina cuenta con dos terminales de regasificación construidas en los últimos años, pero solo está operativa la ubicada en Escobar, desde donde el gas se inyecta al sistema de transporte en Los Cardales.

Un único comercializador privado
La resolución establece que, de manera transitoria, se concentrará la comercialización en un “comercializador-agregador” privado que será elegido mediante licitación. El objetivo es asegurar coordinación logística, evitar cuellos de botella operativos y optimizar costos de abastecimiento.
El adjudicatario comprará GNL en el mercado internacional y lo venderá en el mercado interno como gas regasificado, con controles de la Secretaría de Energía y del ENARGAS.
Competencia por precio y tope tarifario
La adjudicación recaerá en la oferta económica más baja, tomando como referencia el precio internacional TTF más los costos logísticos. Además, se fijará un precio máximo para evitar abusos y proteger a los consumidores.
El contrato tendrá una duración de un año y otorgará al adjudicatario el uso de toda la capacidad de la terminal de Escobar durante el invierno 2026 (del 1 de abril al 30 de septiembre).
Plazos y escenario alternativo
El Gobierno busca cerrar la licitación en un plazo estimado de 40 días para asegurar el abastecimiento del invierno. Si el proceso fracasa o no recibe ofertas convenientes, podrá mantenerse el esquema actual de compras de GNL.
Con esta medida, el Ejecutivo avanza en su objetivo de reducir la intervención estatal y promover la participación privada en el mercado energético, mientras busca garantizar el suministro de gas en los períodos de mayor demanda.


