La provincia apuesta a invertir en un nicho seguro y que demanda el mundo
Con una fuerte articulación entre el sector público y privado como eje central, La Pampa avanzará durante 2026 en una estrategia de desarrollo basada en energía limpia, planificación de largo plazo y reglas claras para invertir. En un contexto económico marcado por la incertidumbre, la provincia apuesta a consolidar un entorno de negocios previsible que favorezca la inversión productiva.
Lejos de respuestas coyunturales, la transición energética pampeana fue concebida como una política estructural. Bajo la gestión del gobernador Sergio Ziliotto se sancionó la Ley Provincial 3285 de Desarrollo Energético, que declara de interés estratégico la generación eléctrica y prioriza el uso de fuentes limpias y renovables, habilitando incentivos fiscales concretos para los inversores.
El primer paso de este plan fue la puesta en marcha del Parque Solar Fotovoltaico de Victorica en 2023. Con más de 14.000 paneles y una potencia cercana a los 7 MW, el proyecto ya inyecta energía limpia al sistema eléctrico provincial y al Mercado Eléctrico Mayorista. Su impacto es doble: reduce costos energéticos estructurales y fortalece capacidades locales en un sector con alto potencial de crecimiento.
Sobre esa experiencia se avanzó con un segundo hito: el Parque Solar de General Pico, adjudicado en 2025. En su primera etapa prevé una potencia instalada de 15 MW y una producción anual estimada de 37.000 MWh, suficiente para abastecer a miles de hogares y acompañar el crecimiento de actividades productivas intensivas en consumo energético.
Los parques solares en La Pampa
Más allá de los aspectos técnicos, uno de los rasgos distintivos del modelo pampeano es su esquema de financiamiento, que combina capital público y privado con contratos de largo plazo —de hasta 20 años—, promoviendo eficiencia, escala y reparto de riesgos.
La estrategia no se agota en proyectos aislados. Las próximas etapas del parque de General Pico, actualmente en definición, serán anunciadas durante el primer trimestre del año y apuntan a ampliar significativamente la capacidad instalada, consolidando un nodo energético capaz de atraer inversiones industriales, logísticas y tecnológicas.
Este enfoque se apoya, además, en un orden fiscal sostenido. La provincia parte de una premisa clave: sin equilibrio en las cuentas públicas no hay previsibilidad posible. Ese marco permite avanzar con incentivos fiscales y financieros diseñados para premiar la producción y el empleo formal, como los mecanismos de crédito fiscal vinculados a la nómina salarial, donde cada peso invertido en trabajo registrado se traduce en ahorro impositivo.


