Luis Lucero estuvo en Arabia Saudita donde marcó el avance de instrumentos como el RIGI para la llegada de capitales extranjeros
Durante el Future Minerals Forum realizado en Arabia Saudita, el secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, fue entrevistado por Anjalí Raoen y abordó los principales desafíos y oportunidades de la minería argentina en el contexto global. En una exposición clara y concisa, se refirió a la situación económica del país, al potencial del litio y el cobre, al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), a la infraestructura y al rol de la Argentina como proveedor estratégico de minerales críticos.
Argentina y el escenario internacional
Lucero destacó que las políticas impulsadas por el presidente Javier Milei buscan destrabar el potencial productivo, estabilizar la economía, fortalecer la moneda y abrir el país al mundo. En ese marco, reconoció que Argentina arrastra un historial complejo en el cumplimiento de compromisos internacionales, pero remarcó que el actual gobierno es consciente de esa situación y está decidido a revertirla.
“Estamos verdaderamente decididos a dejar eso atrás y a convertirnos en un socio confiable. Sabemos que la confianza se construye con el tiempo, y estamos decidiendo hacerlo”, afirmó.

Minería como pilar del desarrollo
El funcionario subrayó que el oeste argentino, cercano a la Cordillera de los Andes y de geografía árida, necesita encontrar en la minería una fuente clave de riqueza. En ese sentido, señaló que la actividad ya está mejorando la calidad de vida de comunidades cercanas a los proyectos y destacó un hecho inédito:
“Por primera vez en décadas existe un consenso entre los principales actores políticos en que la minería debe ser un pilar del desarrollo”.
Lucero consideró que gobernadores, legisladores y otros referentes han comenzado a comprender que la minería representa una fuente de riqueza que requiere tiempo, grandes inversiones y licencia social, condiciones que —según indicó— hoy se están dando.
Litio: una oportunidad estratégica
En relación con el litio, Lucero remarcó que Argentina ocupa un lugar central entre los minerales críticos para la transición energética. Como parte del Triángulo del Litio junto a Chile y Bolivia, el país cuenta con recursos abundantes y una coordinación institucional destacada entre las provincias de Jujuy, Salta y Catamarca, a través de la Mesa del Litio.
En los últimos 16 meses se pusieron en marcha cuatro nuevas operaciones y, de mantenerse el ritmo de inversiones, el país podría alcanzar hacia 2035 una producción de 650.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente (LCE), posicionándose entre los principales productores del mundo.
Además, destacó el impacto positivo en las comunidades locales, con empleo formal bien remunerado y un fuerte apoyo social a los proyectos.
Cobre: el próximo gran salto
Respecto al cobre, Lucero sostuvo que el hito clave será la entrada en producción del primer proyecto de gran escala, algo que considera cada vez más cercano. Señaló que existen entre siete y ocho proyectos de clase mundial distribuidos en tres provincias y que uno de tamaño medio podría comenzar a producir en Mendoza en un plazo de uno a dos años.
También mencionó la decisión de Glencore de reabrir la mina Bajo de la Alumbrera y el potencial de otros proyectos como Pachón (San Juan) y MARA (Catamarca). A mediano plazo, estimó que Argentina podría producir entre 1,3 y 1,5 millones de toneladas anuales de cobre, aunque reconoció que el proceso lleva tiempo.
Inversiones, RIGI e infraestructura
Lucero ratificó la apertura a la inversión extranjera, tradicional en la minería argentina, con presencia de capitales canadienses, sudafricanos, chinos y coreanos, y celebró el creciente interés de empresarios nacionales en el sector.
Sobre el RIGI, destacó que fue aprobado por una amplia mayoría parlamentaria y que la minería fue uno de los sectores clave contemplados en el régimen, lo que brinda previsibilidad a largo plazo.
Finalmente, reconoció que la infraestructura es uno de los principales obstáculos, producto de más de dos décadas de falta de mantenimiento. En ese sentido, remarcó la necesidad de inversiones sostenidas y de políticas adecuadas en el manejo del recurso hídrico, especialmente en regiones áridas.
Con una mirada puesta en 2035, Lucero concluyó que el país tiene el tiempo y el potencial necesarios para consolidar entre siete y diez minas de clase mundial en operación, posicionando a la Argentina como un actor relevante en el mapa minero global


