Son empresas jóvenes, con dificultades para sumar tecnología y acceder a financiamiento. Los desafíos frente al boom de la minería
Un relevamiento realizado por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) durante 2024 revela que el entramado de proveedores mineros en Argentina es mayoritariamente nacional, joven y federal, pero todavía se encuentra rezagado frente a países mineros de referencia como Chile y Perú, tanto en escala como en desarrollo tecnológico y certificaciones.
El estudio, que analizó casi 300 empresas vinculadas o interesadas en la cadena de valor minera, muestra que el crecimiento del sector proveedor está estrechamente ligado al peso que tiene la minería en cada economía. Mientras que en Chile y Perú la actividad representa alrededor del 10% del Producto Bruto Interno (PBI), en Argentina su participación sigue siendo baja y con escaso impacto en el conjunto de la economía.
Un entramado proveedor joven y con fuerte presencia regional
Según el informe del INTI, más del 42% de las empresas proveedoras se encuentran radicadas en provincias con predominancia minera, lo que da cuenta de un importante grado de arraigo territorial. A diferencia de lo que ocurre en países vecinos, donde los proveedores se concentran en grandes áreas metropolitanas, en Argentina existe una distribución más federal, con fuerte presencia en las regiones donde se desarrollan los proyectos.
Además, el 84% de las empresas fue creado en los últimos 20 años, lo que configura un ecosistema relativamente joven. La mayoría son micro y pequeñas empresas, que representan más de dos tercios del total relevado, y si se incluyen las medianas de menor tamaño, concentran el 92% del entramado proveedor.
Predominio del capital nacional y baja dependencia exclusiva de la minería
El estudio destaca que el 97% de las firmas son de capital nacional, un rasgo que se mantiene tanto entre proveedores actuales como potenciales. Sin embargo, solo dos de cada diez empresas tienen a la minería como su principal mercado, destinando más del 90% de sus ventas al sector.

La mayoría diversifica su producción hacia actividades como petróleo y gas, energía y agroindustria, lo que reduce la dependencia del ciclo minero, pero al mismo tiempo refleja una limitada consolidación como proveedores estratégicos del sector.
Brecha tecnológica y de certificaciones
Uno de los principales desafíos identificados por el INTI es el bajo nivel de certificaciones. Apenas el 47% de las empresas cuenta con normas de calidad, siendo la ISO 9001 la más extendida. En contraste, en Perú solo dos de cada diez proveedores carecen de certificaciones, lo que evidencia una brecha en términos de estándares y competitividad internacional.
Esta diferencia impacta directamente en la posibilidad de que los proveedores argentinos se integren a cadenas globales de valor, dominadas por grandes empresas con altos requerimientos técnicos.
Menos escala que en Chile y Perú
La comparación regional es contundente. El número de proveedores mineros registrados en Perú quintuplica al de Argentina, mientras que Chile lo duplica. Además, Perú presenta una mayor proporción de empresas de gran tamaño, asociadas a una mayor madurez del sector y a décadas de desarrollo continuo.
No obstante, Argentina se diferencia por su modelo federal, que promueve el desarrollo de economías regionales y el arraigo local, frente a la concentración metropolitana que se obsrva en otros países mineros.
Financiamiento y contratos, los principales cuells de botella
El informe señala que la falta de financiamiento y la ausencia de contratos de largo plazo son los principales factores que limitan la competitividad del sector provee
dor. Solo el 17% de las empresas accedió a pogramas públicos de apoyo en los últimos dos años, pese a que más del 80% realizó inversiones, mayormente con fondos propios o del sistema financiero.
Tanto proveedores actuales como potenciales coinciden en que mejorar el acceso al crédito, fortalecer la vinculación con las grandes operadoras mineras y avanzar en procesos de normalización son claves para consolidar el sector.

Un potencial atado al crecimiento de la minería
El estudio del INTI concluye que Argentina cuenta con una base productiva sólida y diversificada, con capacidades existentes en numerosos eslabones de la cadena minera. El desafío es escalar ese entramado a partir del crecimiento de la actividad, especialmente en minerales vinculados a la transición energética, como el litio y el cobre.
Con más inversión, políticas de desarrollo productivo y una mayor articulación público-privada, los proveedores mineros argentinos podrían acortar la brecha con Chile y Perú y ganar protagonismo tanto en el mercado local como en el internacional.


