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Marcelo Orrego destacó el impacto económico para San Juan por la aprobación del RIGI para Gualcamayo

La mina ingresó en el RIGI por 660 millones de dólares

La mina ingresó en el RIGI por 660 millones de dólares

La aprobación del proyecto minero Gualcamayo dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) generó una rápida reacción en San Juan. El gobernador Marcelo Orrego destacó la decisión del Gobierno nacional y subrayó el impacto económico y laboral que tendrá la iniciativa, que contempla una inversión superior a los US$660 millones.

A través de sus redes sociales, el mandatario provincial celebró la inclusión del emprendimiento y remarcó su importancia estratégica en el contexto actual. “Celebro la aprobación del proyecto Gualcamayo bajo el RIGI, con una inversión de 665 millones de dólares”, expresó Orrego, al tiempo que lo definió como una señal de confianza hacia la provincia y su perfil productivo.

En su mensaje, el gobernador puso el foco en los beneficios concretos que traerá el proyecto: generación de empleo, impulso al desarrollo productivo y consolidación de San Juan como un destino confiable para las inversiones. “Es una decisión que fortalece a San Juan como provincia confiable para invertir, genera oportunidades de empleo e impulsa el desarrollo productivo, reafirmando nuestro compromiso con una minería con perspectiva social y en defensa de los intereses de los sanjuaninos”, afirmó.

Inauguración de las nuevas oficinas de Gualcamayo en el predio del ex cinsano.

La incorporación de Gualcamayo al RIGI habilita la ejecución de un plan que permitirá extender la vida útil de una mina que se encontraba en una etapa avanzada de agotamiento, mediante el desarrollo del proyecto Carbonatos Profundos. Además de la magnitud de la inversión, el emprendimiento prevé la creación de alrededor de 1.700 puestos de trabajo directos, un dato clave para el norte sanjuanino.

Desde el Gobierno provincial interpretan la aprobación como un respaldo político y económico a la estrategia de posicionar a San Juan como un polo atractivo para grandes inversiones, especialmente en minería. En ese marco, Orrego insistió en la necesidad de garantizar previsibilidad jurídica, reglas claras y diálogo con las comunidades, como ejes para que estos proyectos se traduzcan en desarrollo local.